Muy cerca de la arenosa Barranquilla, concretamente a 27 kilómetros al suroccidente se encuentra el municipio de Tubará, un lugar espléndido al que la madre naturaleza dotó con unas magníficas playas aptas para el veraneo y la práctica de los deportes náuticos.

Atraídos por la hermosura de su geografía, navegantes de todos los continentes arriban a su marina permanentemente, alentados por las bondades del clima y especialmente porque encuentran un escenario para el descanso pero también para la aventura que el océano ofrece.

Las aguas del Caribe son respetadas por marineros del mundo teniendo en cuenta que durante diferentes épocas del año se generan huracanes muy fuertes y se ve obligada una navegación restringida, sin embargo, Puerto Velero se encuentra afuera de esta zona de huracanes, una razón que junto a la hospitalidad de sus gentes convoca a más y más visitantes.

La marina de Puerto Velero no es solamente un moderno y sofisticado atractivo turístico, tiene un gran trasfondo social que encarnado en un programa, promueve, apoya y desarrolla planes, proyectos y actividades que contribuyen al desarrollo humano y cultural de los residentes en el área geográfica del puerto.

Uno de los grandes trabajos que se ha realizado consiste en el fortalecimiento del sentido de pertenencia y de la identidad del territorio, favoreciendo encuentros que enriquecen una cultura en constante transformación.